Pioneros de Siempre

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AÑO 1 Nº 5 - Diciembre de 1970

EL ORGULLO DE TENERTE COMO AMIGO, MINERO DE RÍO TURBIO

Está llegando el Día de Santa Bárbara. Tu Día, amigo minero. El día que de espaldas al cansancio te pedimos que recibas nuestro agradecido homenaje. El 4 de diciembre se renovará nuestra alegría, te renovará nuestro canto, que será tuyo y Río Turbio vestirá sus mejores galas en tu agasajo.

Te has dado cuenta que al llegar el día de tu fiesta, ¿hasta el campo y los cerros se visten mejor?

De entre coirones y yuyos brotan las primeras flores silvestres; las nuevas hojas que comienzan a cubrir los ñires, pareciera que quisieran ahogar ese grito doloroso del retorcimiento de sus formas que le dio el viento y hasta las lengas que circundan tu Sierra Dorotea, pareciera que con sus nuevos brotes se arrimaran más, unas a otras, como para no dar sitio a árboles extraños y custodiar mejor tu carbón que guarda en su vientre el cerro.

GACETA DEL CARBÓN te saluda en tu Día, minero amigo, con todo el orgullo que nos da sentirte compañero de trabajo.

¿Sabes que a veces, al regresar a nuestros hogares, por la noche, al ver las luces que alumbran en la calle nuestro camino pensamos que a algunas de ellas les está dando vida el carbón desde una usina y que ese carbón es el que tú sacas?

Luego, cuando nos traslada en ese regreso el tren subterráneo, también pensamos que algo de tu carbón se está transformando en la energía eléctrica que lo mueve y que parte del metal con que se construyó, igualmente tu carbón dio su ayuda desde algún horno siderúrgico.

En nuestro hogar, luego, tu presencia se prolonga en la energía con que funciona nuestra heladera, con que fluye el agua que bebemos, que enciende la luz que nos alumbra, que despierta la música que escuchamos en nuestro tocadiscos. . .

Cuando pretendas medir el fruto de tu trabajo creador, además de contar las vagonetas del carbón que arrancaste al fin del día, debes sumar la satisfacción y honra que mereces por ser el principal protagonista de todo aquello que acabo de contarte. Por todo eso y porque eres como eres, es que nos sentimos orgullosos de ser tus amigos y compañeros de trabajo en la misma Empresa. Si tu que me lees, alguna vez te sientes solo en la pieza de tu pabellón, te pedimos que tengas presente que te acompañan nuestro afecto y el orgullo de ser tus amigos.

SALUDOS DE FIN DE AÑO

Cuando aparezca nuestro próximo número ya estaremos en 1971. Es ésta pues, nuestra última comunicación contigo, compañero de trabajo, en el presente año. Se acercan las fiestas navideñas y de fin de año y al darte nuestros saludos y augurios, lo haremos suplicándole a Núestro Señor como lo hizo un poeta amigo:

Buena salud, la súplica primera,
salud del cuerpo, salud espiritual,
con simple felicidad hogareña
con sencilla ventura personal.

Nada de grandes alegrías
con alternativas de intensos dolores,
ni de triunfos fuera de medidas
con la contraparte de males mayores.

Felicidad simple, ventura sencilla,
en la medianía, en escala normal.
iguales y constantes todos los días
en el trabajo y en el hogar.

Sólo te pedimos para la tarea
la gracia de la común prosperidad,
porque en el bolso nuestro está ausente
el afán por riqueza material.

Borra de nosotros el adusto ceño
y siempre la sonrisa en el rostro pon,
y si los pesares hacen su empeño
brille la esperanza con todo esplendor.

A las virtudes tórnalas gigantes,
en sumo grado aumenta nuestra fe,
y que el amor sincero por los semejantes
a toda hora en nuestra alma esté.

Si quieres favorecernos con amorosa largueza,
concédenos en grande cuanto va en petición;
y si por las culpas en menos lo haces:
duplica la dicha que ahora disfrutamos
y a la mitad reduce los pesares de hoy.

¡No olvides, Jesucito, esta ferviente súplica,
porque toda la familia espera tu favor!

AÑO 1 Nº 5 - Diciembre de 1970

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