Pioneros de Siempre

Pedro Escalera Vargas, nació en Oruro, Bolivia el 18 de Octubre de 1933, su primera radicación en la provincia de Salta, Argentina, el 06 de Enero de 1965, su Portada huellas y cicatricessegunda radicación fue en Río Turbio, provincia de Santa Cruz, el 14 de marzo de 1965, su última radicación en la ciudad de Río Gallegos, el 08 de Abril de 1992. Es un artista Plástico, Escritor, Poeta, tiene varios libros escritor de puño y letra. Recibió muchos reconocimientos y menciones especiales, al margen de los premios obtenidos por su labor Cultural. Pedro Escalera Vargas, un hombre probo y culto, es opinión personal, dado que lo conozco desde hace mucho tiempo, humilde y buena persona. En Mayo de 2010, presento en la 2° Feria del Libro en Río Turbio, su último trabajo literario titulado: “Huellas y Cicatrices de un Pueblo, Río Turbio”, dónde refleja con lujo de detalles el nacimiento de la Cuenca Carbonífera hasta nuestros días. Un libro recomendado para los educandos y población en general. Los siguientes fragmentos corresponden al libro mencionado y es un homenaje en vida, a este trabajador como tantos, que en forma silenciosa deja plasmado la historia de nuestros antepasados y que poca importancia se le da por estos lares.

Parte 1

  • El origen de Río Turbio brilló en la historia de la Patagonia, pero no se evoca el caso, mejor dicho no se ha evocado por mucho tiempo, ha permanecido en la opacidad cotidiana y quedo en la lejanía guardada en el cementerio del olvido. Para salir de esta situación se debe dar sentido al presente. Hablar de Río Turbio no era una frase vigente hace sesenta años atrás o más, pero esa épica ya se debilitó. Históricamente Río Turbio se conectó con Río Gallegos, luego con el País y con nuestro ciclo del Carbón con el mercado internacional.
  • ¿Cuál sería la concepción histórica que ha marcado a Río Turbio? Para contestar a esa pregunta es necesario hacer un vuelo panorámico al pasado para llegar a sus orígenes. Dicho de otro modo: El mito histórico de Río Turbio nace cuándo un inglés de espíritu aventurero Don Guillermo Greenwood había descubierto un río y lo había nombrado en su propio idioma “TURBIT RIVER” cómo única definición posible por el caudaloso curso de sus aguas oscuras que se convertirán en clave hasta dónde se pudo mantener en silencio antes de ser conocido. Para ese entonces un oficial de la Marina de Chile, Tte. Juan Tomás Rogers, había navegado hacia la zona Austral para realizar trabajos hidrográficos en 1877 ordenado por su gobierno. En un esforzado reconocimiento de su viaje de exploración de la Cordillera pre oriental, habría marchado cruzando y reconociendo el valle superior de Río Turbio, quienes al recorrer el valle se toparían por primera vez nada menos que con Don Guillermo Greenwood que estaba establecido a orillas del río en la zona y solía vivir temporariamente alternando su actividad de cazador y baqueano.
  • Al parecer el Tte. Tomás Rogers había mostrado algún interés por el baqueano, de allí y siguieron viaje en incontables expediciones de exploraciones. Pero, antes de que llegue la vida humana al valle de Río Turbio. ¿Qué había? Antes de que el río sea descubierto y nombrado turbio ¿Cómo era? Quizá para ubicar mejor al oyente sea más útil entender parte de la historia aplicando la existencia de documentos bibliográficos de divulgación histórica. De modo que se remite a ello. La historia cuenta que la imagen de aquellos intrépidos expedicionarios de largas navegaciones que cruzaron océanos en su delirante sueño de encontrar áreas hidrográficas o descubrir territorios nuevos en las tierras vírgenes del continente austral americano.
  • Después de interoceánicas expediciones de Hernando de Magallanes en 1520, muchos otros navegantes expedicionarios navegaron hasta la última parte del siglo pasado al continente austral y señalaron este territorio como región Magallánica y Tierra de los Fuegos. Así en el año 1557 Juan Ladrillero navegante español que partió de puerto de Valdivia, Chile se introdujo a través del laberinto de canales y fiordos conduciendo su nave “San Luis” de 50 toneladas llegando a su travesía hasta el ceno de Ultima Esperanza, en el lugar que detuvo su marcha en el punto en el que se levanta la ciudad Chilena de Puerto Natales. Siglos después otros navegantes españoles y tenebrosos corsarios ingleses se habían acercado a estas tierras primitivas en ambiciosas empresas de reconocimiento hidrográfico que nunca antes se había intentado en la región austral de América.
  • Luego de una quietud de varios siglos se acerca el año 1830 otros navegantes y exploradores, echaron pie en tierra firme en las costa del ceno de última esperanza aproximándose hasta los limites occidentales de la región de Río Turbio. Durante casi medio siglo en el denominado valle de Río Turbio, solo la vida animal había tenido ocupación dónde nunca había conseguido establecerse el hombre blanco, en tanto allí un notable episodio de la historia patagónica había ocurrido aquel año de 1877, el encuentro de Guillermo Greenwood y Francisco Poivre, lo cual fueron conocidos como los primeros habitantes del suelo rioturbiense.
  • Guillermo Greenwood, de origen inglés, llegó a Punta Arenas en 1873, gran conocedor de última esperanza y descubridor de los mantos de Río Turbio, fue un enamorado de la vida libre de la pampa y junto a Francisco Poivre de quién fue su camarada condujo al Tte. De Navío Agustín del Castillo en su expedición a las fuentes del Río Gallegos. Francisco Poivre, de origen francés, soldado solferino y de la guerra franco prusiana, compañero del iluso Oriele Antoine I rey de Araucanía y Patagonia quien recibió la condecoración de la Cruz del Sur. Llego a Punta Arenas hacia el año 1871 y fue guía del explorador argentino Agustín del Castillo en el año 1887 y de Clemente Onelli en 1888, posteriormente llegó a ser uno de los primeros ganaderos de campos del norte de Laguna Blanca. De manera que en un par de años todo había cambiado para Punta Arenas, así como para nuestros personajes cuándo se difundió por el mundo la gran noticia o rumores de que se había descubierto oro en los más remotos y fantásticos confines del “Cabo de las once mil vírgenes” hoy Cabo Vírgenes, muchos aventureros se lanzaron en expediciones por el brillo del oro. A fines del siglo 19 desafiando feroces tempestades, pelearon las mares para llegar al Estrecho de Magallanes, dónde muchos barcos naufragaron y se despedazaron en las bravías costas duras y extremas.
  • Desde entonces muchos inmigrantes europeos llegaron a la colonia Magallánica de Punta Arenas, que se convirtió en el centro de recalada de una multitud de hombres que torcieron su destino, unos para largarse en aventuras y otros para convertirse en grandes comerciantes. Después vinieron mucho más, así aparece el inglés Greenwood y el francés Poivre de quienes ya conocemos sus biografías. Se dijo (cierto o no) que Greenwood era un caballero de intachable conducta que en su tierra natal gozaba de gran prestigio social y financiero. Así Greenwood se había convertido en un notorio vecino de esa nueva ciudad y se creía afortunado por haber llegado a la tierra de bienaventurados. Pero la realidad se presentaría envuelto en tinieblas cuándo le contaron otros hombres (aventureros) especulando que habían encontrado arenas auríferas en playas hostiles y buscaban socios o compradores. Ignoraron totalmente el ambiente humano y esperanzados proyectos, extasiados frente a los afortunados descubridores, compro la existencia de aquellas tierras auríferas con la razonable fortuna que poseía.

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