Pioneros de Siempre

SanMarinNuestra historia nacional debió sufrir una distorsión simplificadora para poder  educar a los hijos de inmigrantes y a su vez que estos pudiesen transmitirles a sus padres éste cuento edulcorado de nuestro pasado dónde los buenos  son casi santos y los malos demonios. San Martín es el mejor ejemplo, fue elevado al altar de la Patria y consagrado Santo de la Espada. ¿Qué mejor forma de humanizar a un semidiós que relatando sus enfermedades?. Y en el caso de San Martín ¡vaya si tuvo enfermedades. A causa de ellas estuvo diez veces a punto de renunciar a su puesto o tomar licencias de las que no sabía si iba a volver, éste el libro de López Mato, quien investigó lo que aquí en forma segmentada leeremos, ojalá nos sirva para reflexionar sobre nuestro hombres ilustres que forman parte de nuestra historia nacional.

  1. Su vida se inicia con una incógnita ¿Era San Martín hijo de Diego de Alvear y una india como sostiene el Dr. Chumbita? Aún no hay forma de saberlo hasta que se abra su ataúd.
  2. Después de ingresar al ejército Español con escasos 11 años y sufrir los avatares de la guerra en Orán, en 1801, por poco nos quedamos sin Padre de la Patria, cuándo San Martín fue atacado por  unos bandidos. Lo dieron por muerto con una grave herida en el pecho. Al año se reintegró, pero en 1808 debió ser internado por asma y dolores reumáticos. Vuelto a servicio fue condecorado y ascendido durante la batalla de Bailén.
  3. En 1810 sufrió una hemoptisis (escupió sangre de las  vías respiratorias). Algunos creen que fue este el inicio de una tuberculosis, pero por los años que vivió  y la sintomatología respiratoria, es de suponer que no se trato de esta grave enfermedad. Recuperado, se batió a duelo con un oficial Francés. Como recuerdo del enfrentamiento le quedo una cicatriz en el abrazo. Un año más tarde debió huir de una turba enfurecida que atacó a su antiguo jefe, el Marqués de Coupigny. Después de ese traumático episodio que por poco le cuesta la vida, San Martín decidió volver al País.
  4. San Martín decidió volver de España al País que lo vio nacer Argentina, siempre me pregunté cuál era el sentido de Patria que podía tener un niño criado por Españoles y que por veinticinco años lucho al servicio del Rey de España. ¿Habrá sido tentado por los ingleses?
  5. Lo cierto es que para 1812, San Martín ya estaba organizando a sus granaderos. Con ellos se batió en la única batalla que peleó en suelo Patrio, el combate de San Lorenzo, enfrentamiento minúsculo  que sin embargo paso a la historia como una gesta épica.
  6. Todos conocemos desde nuestra tierna infancia la caída del caballo de San Martín herido por una bala de cañón. Algo atontado por el golpe, fue asistido por un soldado Correntino, llamado Cabral, mientras el puntano Baigorria lanceaba a un Español que con su Bayoneta surcó la cara de San Martín dejándole una cicatriz que lució de por vida.
  7. Todos los datos sobre el combate de San Lorenzo, se conocen minuciosamente hecha la excepción de un oscuro detalle y lo de oscuro tiene doble sentido por ser Cabral un hombre de color negro. Si, el soldado heroico, era mulato y al parecer era solo soldado, lo de Sargento vino después.
  8. Al frente del Ejercito del Norte San Martín se resintió, juntamente cuándo sus funciones dejaron de ser específicamente marciales  para tronarse político administrativas.
  9. En el año 1814 San Martín tuvo un vómito de sangre (hematemesis), en la oportunidad lo atendió un médico americano llamado Guillermo Colsberry, que sería el padrino del Dr. Rawson.
  10. Algunos historiadores opinan que San Martín, exageró los síntomas de su enfermedad para alejarse de las intrigas del ejército del Norte. Pero la realidad era que el General la paso mal, de hecho fantaseaba con su muerte.
  11. Tres meses tardó  San Martín en recuperarse y de allí marchó a Mendoza pata organizar el Ejercito de los Andes, sin que lo abandonasen los dolores estomacales y las fatigas.
  12. San Martín escribió, mientras soportaba los dolores estomacales y las fatigas a su amigo Guido: “Hace tres meses para poder dormir, debo estar sentado en una silla”. El asma lo tenía a mal traer. Pidió licencia después de sufrir una nueva hematemesis que lo dejó sumamente debilitado.
  13. El General San Martín calmaba su dolor con Láudano, un derivado del opio que produce adicción, no sería de extrañar qué San Martín haya desarrollado como muchos dependencia.
  14. En aquel entonces las adicciones eran consideradas un tema personal y no un problema social. Inglaterra vendía opio a China, creando millones de adictos sin culpa y remordimiento.
  15. El Libertador se recuperó de fuertes dolores articulares a tiempo de cruzar los Andes. Justo antes de la batalla de Chacabuco sufrió un ataque de gota. Casi no podía caminar y lo único que lo calmaba era el Láudano.
  16. La constipación ocasionada por la droga empeoro el curso de sus hemorroides, de resultas de una fistula producida por unas almorranas agangrenadas, como le contó Guido, confidente de sus desgracias físicas y morales.
  17. Al parecer no tenía San Martín ningún prurito de tocar este tema que desarrolla también en sus cartas a Manuel Belgrano, afectado por el mismo mal.
  18. Estando en la República de Chile, recrudecieron sus dolores reumáticos. Debió cruzar la Cordillera en camilla para tomar los baños cauquenes y poner distancia al clima enrarecido que se vivía en Santiago.
  19. San Martín emprendió la Campaña al Perú, con un nuevo episodio de hematemesis. En Lima sufrió más vómitos de sangre, más dolores reumáticos y para colmo padeció una fiebre tifoidea que lo tuvo al borde del más allá.
  20. Finalizada la gesta Peruana, se dirigió a Mendoza. Con esta fueron seis las veces que cruzó los Andes, cuatro en camilla. Estando allí sufrió un nuevo ataque de asma que atraso su reunión con Remedios su esposa. En el ínterin ella murió en Buenos Aires victima de la tuberculosis.
  21. Remedios de escala la esposa de San Martín, falleció en la quinta paterna dónde hoy está, casualmente, el hospital Muñiz.
  22. En noviembre San Martín, vuelve a Buenos Aires, encargó una lápida, dedicándole un último adiós a “Su Esposa y Amiga” y partió hacia Europa con su hija Merceditas.
  23. Con el viaje a Europa, comienza aquí el largo ostracismo del General. ¿De qué vivió esos largos veinticinco años? ¿De la ayuda de su amigo Aguado? ¿Habrá tenido el General alguna reserva para esos tiempos difíciles?
  24. El Almirante Cochrane nos cuenta que San Martín tenía un barco en el Puerto del Callao, dónde acumulaba sus ahorros. Pero el Almirante, corsario al fin tomo el barco y sus tesoros para cobrarse los sueldos que le adeudaban.
  25. Mitre tuvo en sus manos los recibos de comisiones por la compra de armas depositadas en la cuenta conjunta que San Martín y O´Higgins tenían en Londres. Para entonces San Martín había dejado de ser oficial del ejército argentino y siguiendo el ejemplo de los Generales Napoleónicos, ejercía el derecho de los vencedores; el botín era la prerrogativa de los militares exitosos.
  26. El dorado exilio no lo fue tanto, porque en 1832 el General y su hija fueron víctimas del Cólera. Nuevamente a punto de tomar la barca de Caronte. En ese trance los asistió el que sería su yerno, Mariano Balcarce, hijo del General Antonio Balcarce.
  27. Su política de mantenerse ajeno a las luchas civiles le aparejó la inquina de los unitarios.
  28. Sus ideas eran precisas “Jamás derramaré la sangre por mi compatriotas y solo desvainaré la espada contra los enemigos de Sudamérica”.
  29. La adhesión a Rosas y el gesto de dejarle su sable en reconocimiento por la defensa de la Soberanía Nacional no implico un apoyo ciego a las Políticas de Restaurador.
  30. Así le escribió  San Martín a su amigo G.Gomez. “No puedo aprobar la conducta de Rosas cuándo veo una persecución general.. el asesinato de Maza me convence que el gobierno no se apoya sino en la violencia. A pesar de eso, yo no aprobaré jamás el que ningún  hijo del País se una a una nación extranjera para humillar a su Patria”.
  31. Enrique García nos cuenta de una afección poco conocida del Libertador, los ataques epilépticos. Así lo relata el Sr. Posadas que acompaño a San Martín en un viaje a Roma dónde quería comprar un Busto de Napoleón. Posadas viajaba advertido por el mismo General sobre esta contingencia y cómo tratarla. Una noche que Posadas volvió tarde se encontró  con el mucamo de San Martín que le comunicó la muerte del General. Rápidamente Posadas sacó de las maletas los remedios indicados y así el General volvió a la vida. ¿Fue realmente una convulsión? No existen otros antecedentes de ese extraño episodio.
  32. Los males sicosomáticos del General, fueron disipándose a medida que su existencia se sosegaba. Los dolores articulares lo asediaron hasta 1844, pero mientras duraron, debió cambiar de clima y tomar baños termales.
  33. Los ataques de asma se fueron espaciando, no así los dolores gástricos que lo llevarían a la tumba.
  34. Sufrió en 1845 una epigastralgia tan fuerte que decidió redactar su testamento, circunstancia que se repitió en 1847.
  35. Esta úlcera era el termómetro de sus preocupaciones y la más importante de ellas era su gradual pérdida de visión por cataratas. No podía leer el periódico, ni sus cartas, cosa que lo tenía taciturno y malhumorado. La única solución era operar y el General se prestó al acto, que por aquel entonces entrañaba serios peligros.
  36. Lamentablemente para San Martín, la recuperación visual fue muy pobre y este fracaso repercutió en su ánimo agravado la sintomatología gástrica, como era usual en él.
  37. En julio de 1850 fue a tomar los baños a Enghein, en agosto regreso  a Boulogne Sur Mer y el día trece sus dolores recrudecieron “Es la tormenta que lleva la nave a su Puerto”, dijo a los que lo rodeaban. Le administraron una dosis fuerte de morfina y el 17 amaneció sereno y con fuerzas suficientes para caminar por la habitación, pero a las dos de la tarde comenzaron los dolores abdominales. En ese momento llegó su médico, el Dr. Jordán, justo para presenciar una convulsión. Alarmado San Martín le pidió a su yerno que alejara a Mercedes, poco después expiraba el gran Capitán.
  38. Se supone que la causa de la muerte de San Martín fue una hemorragia digestiva secundaria a esa úlcera gástrica que lo hostigó de por vida, reflejo de su condicionamiento psicosomático. Se sospecha que pudo haberse tratado de un cáncer de estomago dado su estado de debilidad, otros hablaban de un infarto  y algunos especulaban con un aneurisma de aorta como causante del deceso, pero la teoría oficial es que una úlcera perforada terminó los días del General.
  39. El cadáver de San Martín, embalsamado, fue enterrado en la cripta de la Catedral de Boulogne Sur Mer.
  40. En 1861, fue trasladado al cementerio de Brunoy, dónde debió espera veinte años antes de volver al País.
  41. Al ser repatriados los restos de San Martín, Sarmiento dijo: “Recibimos estas cenizas del hombre ilustre, como expiación que la historia nos impone de los errores de los que nos precedieron.”
  42. Han Pasado 120 años y continuamos expiando errores de aquellos que nos precedieron y de los que supimos conseguir por propia torpeza.

Este material pertenece al médico e historiador Omar López Mato

Comentarios   

#1 Carlos 06-08-2014 03:07
Como para no tener tantas dolencias si castigó el cuerpo desde chico sin ninguna reserva. Encima comía mucha carne, tomaba café y mate y fumaba, especial para su úlcera y las hemorroides. A pesar que tenía un cuerpo robusto, tanto trabajo y amarguras le tenían que hacer mella. Pero esa gran cabeza funcionó a la perfección hasta el último minuto, al punto de pedir que retiraran a su hija para evitar que lo viera morir. VIVA EL GENERAL SAN MARTIN . . . !!!
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