Pioneros de Siempre

La siguiente historia esta escrita por Emilia Ampuero de 14 años de edad y el lugar donde se desarrolla este episodio esta ubicado en Río Turbio, mas precisamente en mina cuatro, en donde antiguamente se afincaba un campamento minero, perteneciente a la empresa Yacimientos Carboníferos Fiscales. Ese paraje al día de hoy esta casi abandonado, viviendo una o dos familias mas aparte de la de Emilia, las cuales también tienen algunos animales.
El tiempo fue testigo de este hecho real, pasara a través del mismo a ser un cuento más, una historia como muchas que día a día ocurren en forma anónima en nuestra extensa y agreste Patagonia Austral.

Damiano del C. Zuñiga            

Capítulo I

A puro cuchillo (Capitulo I)

El día 24 de abril de 2009 a la noche dejamos la tropilla detrás de la casa como siempre, aproximadamente unos trescientos metros donde también duermen las vacas, entonces ocurrió que como a las cuatro o cinco de la mañana escuchamos un gran ruido, al ver un poco en la oscuridad nos dimos cuenta que era la tropilla que corría despavorida, pensamos entonces que se asustaron de algo y nos quedamos muy preocupados sin poder dormir hasta las ocho horas, en ese momento vimos pasar una yegua relinchando, aparentemente buscando a su cría.b_200px_110px_16777215_00_images_Articulos_a-puro-cuchillo_puma_1.jpg

En ese momento nos dimos cuenta que algo andaba mal, así que ensillamos un caballo que teníamos con una {tip Soga larga}guardiera{/tip} para buscar los demás animales.

Al llegar donde estaban, observamos que uno de los potros estaba lastimado y otros faltaban, entonces los encerramos para examinar mejor al animal, al verlo nos dimos cuenta que no era una mordedura de algún perro bagual los cuales abundan en los alrededores sino que era un zarpazo de un puma, el cual empezaba detrás de la oreja hasta la garganta.

Con mucha angustia y preocupación por la suerte que podría haber corrido el potrillo que faltaba, sin perder tiempo ensillamos dos caballos más para salir a recorrer el campo.

b_200px_150px_16777215_00_images_Articulos_a-puro-cuchillo_S5031687.JPGMi papá, mi hermano y yo salimos rumbo al dique viejo el cual se encuentra en la zona y propiedad de la empresa antes mencionada, esta represa anteriormente proveía de agua al campamento minero.

Nos internamos con dificultad en el espeso bosque y luego de mucho rastrear entre las lengas, ñires y plantas de calafate, regresamos al rancho aproximadamente al medio día, sin resultados positivos.

Nosotros vivimos en el campo y la situación como ustedes pueden ver es difícil como todos los que viven en estas circunstancias, cuidando permanentemente nuestros animalitos, ellos conforman el ingreso y el capital con que sobrevivimos día a día.

Es por eso que los cuidamos y defendemos tanto aun a costa de poner en peligro nuestras vidas sintiendo a la vez mucha impotencia por no tener con que defendernos y menos para enfrentar un depredador como lo es el puma.

b_200px_142px_16777215_00_images_Articulos_a-puro-cuchillo_puma_3.jpgPor todo esto es que salimos de nuevo a buscar, aparte de ver gran cantidad de aves carroñeras sobrevolando como lo son los cóndores, las águilas y caranchos característicos en nuestros bosques patagónicos, y mas tratándose de algún animal muerto o mal herido. Pero de pronto vimos entre algunos arbustos a la yegua o sea la madre del potrillo perdido, la misma se notaba muy intranquila, por momentos nos pusimos bien, con esperanzas por que pensamos que a su lado estaría su potrillo a salvo.

Mala fue la impresión, cuando al acercarnos nos dimos cuenta que el mismo yacía bien tapado con coirones y ramas de calafate, viéndosele apenas sus patas.

 

Comentarios   

#1 blanca 23-07-2012 20:39
Emi la tuya fué la primer historia que leí de esta página y me encantó.voy a leer las otras.
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